Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Rute

Bienvenidos al blog oficial de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Rute. Esta página ha sido creada para ser un punto de encuentro de todos los devotos de la Santísima Virgen del Carmen. Desde aquí intentaremos recoger todo lo concerniente en torno a nuestra Patrona y su Archicofradía, así como las actividades de otras instituciones cercanas como el grupo joven de la Archicofradía 'Iuventus Carmeli'.

Con la ayuda de todos podremos dar a conocer la grandeza de nuestra sagrada Titular.

Sin más:

¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN! ¡VIVA LA PATRONA DE RUTE!

Patrimonio


A lo largo de los siglos, Nuestra Señora del Carmen ha ido atesorando un ingente patrimonio religioso y artístico que es custodiado actualmente por su Archicofradía. En este apartado vamos a dar a conocer de manera individualizada las principales piezas que se encuentran en el ajuar de la Virgen del Carmen, aunque hay que decir que son muchas más. Hoy comenzamos con las coronas, pero poco a poco se irá completando añadiendo nuevos enseres.


SAYAS Y ESCAPULARIOS

Son muchos los juegos de sayas y Escapularios que posee nuestra Patrona. Destacamos los cuatro bordados en oro, si bien hay otros muchos que los luce durante el año en su camarín.




El más antiguo es el que pertenece al llamado "Manto de Isidro Molina". Fechado en 1874, posee el escudo Carmelita Descalzo en el pecho y está bordado en oro fino empleando la la técnica de cartulina. El motivo decorativo es el vegetal, apreciando varios tipos de flor a lo largo del dibujo.





El Escapulario compañero al manto del patronazgo data de la década de los años 20 del siglo pasado, empleando como motivo decorativo la rocalla. El escudo -de la Orden Calzada- se sitúa hacia la mitad de la tabla y no en el pecho como el resto de los que posee. Las mangas y la saya son las de mayor profusión de bordado de cuantas posee la Virgen. Por este motivo, se suelen combinar con otros Escapularios en momentos concretos como el 15 de agosto.





El Escapulario del "Manto Grande" -1954- presenta de nuevo un rico borado en la tabla con el escudo Calzado en el pecho y motivo decorativo vegetal. El dibujo presenta una jarra de la que surge un ramo de flores que llega hasta la parte alta.






El Escapulario bordado bordado más nuevo que posee fue donado en 2003. Presenta el mismo motivo decorativo que el que hemos visto anteriormente aunque el jarrón es de mayor tamaño, al igual que el escudo que se coloca sobre el pecho.





CORONAS


 

Sobre la más antigua se desconocen datos concretos del año de hechura, si bien se sabe que puede datar de finales del siglo XVIII o principios del XIX. Está realizada en plata sobredorada y su forma es la conocida como de “balón”, es decir, sólo posee el canasto con los imperiales rematados por una bola del mundo y una cruz.

 

 
La segunda más antigua conservada está realizada también en plata de ley sobredorada. Posee similares característica que la anteriormente citada pero con la particularidad de que lleva incorporado un aro de estrellas, algo totalmente inusual en una presea de estas características.



La tercera, y la más valiosa en cuanto a su material y ejecución, es la corona de oro de ley llevada a cabo en la década de los años 50 del siglo pasado por el platero cordobés Díaz Roncero, restaurada y enriquecida de forma notable en el año 2018 -con motivo de la coronación canónica y pontificia de nuestra excelsa Patrona- por el orfebre granadino D. Alberto Quirós. La presea de la Virgen pesa 3,5 kg. aproximadamente y posee incrustaciones de piedras preciosas. Debajo de la cruz que remata la corona se encuentra esmaltado el escudo de Rute y a lo largo del resplandor se pueden observar escenas de la vida de la Virgen en un tamaño muy reducido. El canasto se caracteriza por la contundencia del mismo, con pequeños imperiales que alternan con unas diminutas jarras de azucenas. Estos imperiales se juntan en una bola de marfil, que sirve de unión con la ráfaga. El Niño Jesús posee otra corona compañera a la de su Madre.



La última de las coronas donadas a nuestra titular data de 1995 y está realizada en plata de ley sobre dorada. Se caracteriza por el amplio resplandor y el canasto con poco volumen, marcado por líneas rectas. El Divino Infante posee otra corona compañera, esta vez con imperiales abiertos.