En
nombre de la Junta de Gobierno de la Real Archicofradía de María Santísima del
Carmen, Señora y Patrona de Rute, queremos desear a todos los ruteños una gozosa
Nochebuena y una Feliz Navidad 2020, siendo nuestro mayor anhelo que
podamos celebrar estas fiestas navideñas con la esperanza puesta en que el nuevo año 2021, nos traiga la solución definitiva a la situación que atravesamos.
En
estas fechas tan especiales, en las que nuestro pensamiento siempre tiende a
recordar a los seres queridos que ya no están con nosotros, la meditación y los
rezos a nuestra Excelsa Madre y Patrona Celestial, son los que verdaderamente
nos sirven de consuelo para enjugar todos los sinsabores, incertidumbres y penumbras
que el curso de la vida, per sé, se encarga de poner irremediablemente en nuestro
camino terrenal.
Esa
oración a nuestra Carmelita y el amor que desplegamos hacia nuestros semejantes
cuando más lo necesitan, son los que verdaderamente nos conducen a ese Infante
Divino que esta noche nace en el corazón de todos los cristianos y hombres de
bien.
Que
cuando estos días visitemos a nuestra Señora y Patrona en su Santuario, su maravilloso
y resplandeciente frontis sea la estrella que encienda en nuestra vida diaria
esa luz marcada por la desidia que permanecía apagada y que nos impedía desarrollar plenamente
nuestra vida cristiana.
Que
cuando nos acerquemos a la reja del Santuario a rezar a nuestra Patrona y
contemplemos el precioso Belén realizado por nuestra Real Archicofradía (en el
cual aparecen reflejadas las principales actividades que dan trabajo a
los ruteños), nos acordemos de esos hermanos nuestros que, por causa de la
pandemia, se encuentran en graves dificultades laborales o han sufrido la
dolorosa pérdida de algún familiar, allegado o amigo.
Como
carmelitanos, los ruteños debemos considerar nuestra vida como un regalo de
Jesús, en pos de servirle en nuestro caminar terrenal: con corazón puro, buena
conciencia y comprometiéndonos en la búsqueda del rostro de Dios. La oración,
la fraternidad y el servicio a los demás, son los elementos fundamentales sobre
los que debemos articular el verdadero sentido de la llegada del Salvador y de
su Nacimiento.
Todo
ello, además, lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María
Santísima del Carmen, a la que honramos y veneraremos siempre como innegociable
e incontestable camino hacia Dios.
Que
la llegada del Salvador, ilumine y fortalezca la fe de esos ruteños y ruteñas que, día tras día, de una manera incansable, luchan por sacar a flote a
sus familias, sorteando muchas veces problemas graves que, en determinadas
ocasiones, hacen tambalear nuestra fortaleza personal.
Tened
la tranquilidad de que Cristo nace cada día en la cara de nuestro cansancio, en
el rostro de nuestros enfermos, en el núcleo de nuestros problemas o en la cara
del anciano que tenemos al lado, y así seguirá sucediendo siempre (como ejemplo
de una Nochebuena eterna), orgullosos a la vez como cristianos y carmelitanos
de poder aceptarlo y compartirlo.
Jesús
nacerá un año más del vientre de nuestra Patrona, de nuestra Excelsa Madre, a
la que todos confiamos la esperanza de un Rute lleno de la alegría que le otorga
el propio nombre de María.
Ruteños,
hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor: agarremos el Escapulario de
nuestra Madre y pongamos rumbo firme hacia Dios.
Que
así sea...
¡Viva la Virgen del Carmen¡
¡Viva la Patrona de Rute!
¡Viva la Reina y Señora!
¡Viva el Niño de Dios!




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