NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. PATRONA, REINA Y SEÑORA DE RUTE.

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN. PATRONA, REINA Y SEÑORA DE RUTE.

Bienvenidos al blog oficial de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Rute. Esta página ha sido creada para ser un punto de encuentro de todos los devotos de la Santísima Virgen del Carmen, sempiterna Reina y Señora ruteña. Desde aquí intentaremos recoger todo lo concerniente en torno a nuestra excelsa Patrona y su Archicofradía, así como las actividades de otras instituciones cercanas como el grupo joven de la Archicofradía -'Iuventus Carmeli'- o la comisión pro coronación canónica de Nuestra Señora del Carmen, Patrona de Rute.

Con la ayuda de todos podremos dar a conocer la grandeza de nuestra sagrada Titular, siéndo éste un blog abierto a todo tipo de propuestas y sugerencias.

Sin más:

¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN! ¡VIVA LA PATRONA DE RUTE! ¡VIVA LA REINA Y SEÑORA! ¡VIVA EL ORGULLO DE NUESTRO PUEBLO! ¡VIVA LA EMPERATRIZ CARMELITANA! ¡VIVA LA MADRE DE DIOS!

viernes, 12 de febrero de 2016

Un altar de excepción para el comienzo del triduo conmemorativo del nonagésimo segundo aniversario del patronazgo de la Reina y Señora de Rute



El altar, una verdadera obra de arte para los sentidos, materializado por la Comisión de Altares de la Archicofradía, ya luce resplandeciente para el triduo de febrero conmemorativo del patronazgo de nuestra bendita Madre.

Texto: Jesús Manuel Redondo Alba
Fotografías: Antonio Rabasco Burguillos | Julián Rey Jiménez


  Si pasarse por el Carmen a cualquier hora del día supone un balón de oxígeno espiritual para nuestra alma, postrarse tras la reja de la bendita morada de nuestra Patrona a día de hoy es amanecer directamente en el Paraíso: en un Jardín de Cielo terrenal asentado muy cerquita de la mágica cuesta de Los Barrancos. 

  Allí, donde Rute parece que expira, muy al contrario, aparece la luz, la simetría, la perfección: el corazón celestial de la Madre que siempre late para mantener a esta villa con vida.

  Ella, como siempre: esplendorosa, radiante y gentil, como reza su letra de Reina y Señora, dando fe de ésta última envuelta en un halo de belleza en forma de altar extraordinario, que ni los ángeles en sus mejores momentos de inspiración sabrían igualar aunque lo intentasen. 

  Telas del retablo de raso granate haciendo contraste con el dorado del retablo, en simetría perfecta con las columnas a las que abrazan; mesa de altar  con randa de seda natural y margaritas en blanco a base de cintas, con mantel blanco de algodón y encaje de bolillos, también con margaritas pero con guipur… Todo en perfecta geometría artística y en cuidadosa coordinación con el exuberante adorno floral de astromelias y brassicas en blanco que terminan de catalogar el contexto como una apoteosis de hermosura difícilmente explicable. Una locura de imaginación artística que se encarga por sí sola de desnudar el  más mínimo atisbo de cordura sensorial…

  Y por si lo anterior fuera poco, en el centro de toda esta batalla de sensaciones,  la Reina y Señora de Rute. Con la hermosura subida en su rostro hasta las trancas, ataviada con su sublime saya y escapulario de chifón bordado en oro, y con su manto de paseo en terciopelo blanco bordado en oro -ese que el pueblo de Rute le colocó sobre sus hombros en forma de regalo por su proclamación como Patrona, hace ahora 92 años-.

  La mantilla de velo con cola bordado con cintas y rematado en punta de encaje de Bruselas no hace más que provocar nuestra envidia al estar tan cerca del rostro de la Patrona, de esa puerta del Cielo que nos abre el camino hacia Dios. ¡Lástima, queridos carmelitas, no ser uno de esos dos peinecillos de plata que le recogen el pelo a la Señora, o ser una de las doce estrellas de su corona dorada para poder susurrarle al oído lo grandioso de su belleza!

  Tampoco me importaría, al igual que a vosotros, ser uno de los dos escapularios de plata de filigrana cordobesa para ser mecidos por Ella en medio de su inmenso océano de pureza, ésa de la que presume su Niño vestido de magenta para el XCII cumpleaños de patronazgo de su Madre.

  Me quedo corto con sólo dar la enhorabuena al grupo de personas responsables de ésta maravilla. Pero tengo la total tranquilidad de que la Virgen, a buen seguro, os lo pagará con creces.

  Yo, al igual que vosotros, me consuelo ensimismándome con su orgullosa y dulce mirada -llenándome de su serenidad que tanto necesitamos-, pues sólo después de encontrarnos con Ella de frente (tras su reja) podremos toparnos de lleno con  Jesús, el Fruto Bendito de su vientre. 

  Ojalá que dentro de otros 92 años, tu Rute siga reclamando de ti tu serenidad, templanza y grandeza. Los ruteños terrenales de a pie como el que suscribe aún no perdemos la esperanza de celebrar y contemplar para entonces dicha efemérides contigo en el Cielo…

…en el de arriba, claro. El de aquí abajo, por lo pronto, sigue estando en el Carmen.

¡Felicidades, Carmelita!

¡VIVA LA VIRGEN DEL CARMEN!
¡VIVA LA PATRONA DE RUTE POR SIEMPRE!
¡VIVA LA REINA Y SEÑORA!
¡VIVA LA EMPERATRIZ RUTEÑA!
¡VIVA EL HONOR Y EL ORGULLO DE NUESTRO PUEBLO!
¡VIVA LA MADRE DE DIOS!






 

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